Ese día andaba yo borracha, no supe porque pero me gustaste. Te mire con esa mirada que pongo de nena cachonda, me ignoraste. Te valió madre que una mujer de mi edad estuviera mirándote, tu tan ruco.
Salimos del vagón del metro y lo dije: Me gustan tus labios. Me miraste como quien mira a quien pide limosna. Entonces te mire y te dije: Se me antojan tus labios. Camine unos pasos y entonces te arrepentiste, me tomaste del brazo y preguntaste ¿Señorita me dijo algo? Yo reí, reí a carcajadas como lo acostumbro hacer.
Señorita disculpe pensé que me había dicho algo; dijiste
Si, le dije que me daban ganas de cogérmelo. Conteste de manera burlona, total yo estaba ebria.
Fue entonces cuando me tomaste de la mano y me llevaste, pregunte a donde nos dirigíamos y dijiste que me llevarías al cielo. No sabes cuánto me excite, seguro lo sentiste pero no parabas, me llevabas de la mano caminando a una fuerza que no resistí. Solté mi mano
Volteaste y con tal arrebato me tomaste de la cintura y me besaste, me mordiste. Más me excite
Provocaste entonces que te tocara, estabas duro. Si yo hubiera tenido pene, seguro me hubiera puesto tan dura como tú. Sin embargo yo estaba mojada y ahí si te ganaba.
Entonces fue cuando dije, me gusta que me peguen y me muerdan en las nalgas. Note que eso te gustaba también. Fue entonces cuando me llevabas a una calle muy oscura
¿Dónde me llevas?; pregunte. Si no es a un hotel, no voy contigo
Tu solo de manera estúpida me soltaste.
Era demasiado el calor que había en mi, demasiadas las ganas, excesiva humedad.
Hey!
ResponderEliminarMuchas gracias por seguirme, aún cuando apenas empieso este blogsito :)
Me encanta la foto!!
Saludos.