Cuando estoy triste necesito recargarme sobre cualquier cosa. Si no lo hago me siento como una piñata colgada de un cordón que está a punto de romperse. Dale, dale, dale, no pierdas el tino, mide la distancia que hay en el camino... Mientras más triste me siento, más creo que me voy a caer, como si alguien me estuviera empujando. Así me siento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario